Ostia, que la ciudad es bonita. Tal como dije antes de venir, me quedé en la Pensión Olga, que resultó ser bastante más aceptable de lo que podría haber sido por el precio que me cobró (era la más barata de Lonely Planet).
Resulta que, además de ser la más barata, era la más cercana a la universidad: queda a 10 minutos caminando.
Como todo lo que hay acá en Pamplona, la pensión queda en un edificio (el que se ve al centro) a metros de una rotonda, y muy cerca de una calle que se llama Sancho.
Aún no entiendo la fijación con el tal Sancho pero acá de cada diez calles (o Kaleas, en euskera), cuatro se llaman Sancho, que puede ser "El Fuerte", "El Menor", "El Mayor"...etc.... el tema es que Sancho la lleva.
Abajo, era que no, está lleno de bares y restaurantes que siempre tienen movimiento, principalmente por sus "grandes" promociones, de pinxo y caña por 3,5 euros. O sea, una chela y un canapé por $2.500.
Yo aún no entiendo la gran promoción, pero a los españoles les parece muy bien. Y parten a las 10 de la mañana por su caña de cerveza... y no paran hasta las 11 de la noche. Todo debe ser por la crisis....
Hasta este sábado, para irme a la universidad cruzo esa rotonda (que es la esquina de Pio XII y Avenida Navarra) y tomo el camino peatonal a la universidad. En la práctica, es bajar una "loma" que está detrás de un centro de investigación médico de la universidad.
Este es más o menos el paisaje bajando por ese camino.¿Bonito, ah?
Ahora, si me da lata caminar 15 minutos por este prado, o si me da miedo que alguna de las bicicletas que bajan por ahí me atropelle (lo que es muuuuy difícil porque está todo muy señalizado) puedo tomar, justo fuera de la pensión una villabesa, como llaman acá al transantiago, que me deja a cinco minutos de mi facultad, pero en medio del campus. Justo acá.
El camino desde ahí es increíble, y pasa por la mitad del campus.
Al lado derecho está el polideportivo, el casino común, arquitectura y el río, al lado izquierdo está el colegio mayor (dormitorios) y el resto de las facultades, además de Pamplona.
Aquí, el edificio que se ve es el Principal, donde está el rectorado, el aula magna y las oficinas generales.
No sé cuántos años tiene, pero seguro que muchos. Además, tiene un museo en el que algunas salas son, literalmente, vagones de tren. No sé por qué.
Lo que sí me tiene preocupado es que, al parecer, estos árboles son todos plátanos orientales... Pero bue...nada podía ser tan bueno.
En fin, tras este edificio, viene el de la biblioteca, donde está el antiguo (que ahora son aulas, despachos y fondo), y el nuevo, que tiene como 4 millones de ejemplares únicos y donde yo, en el piso 1 (que equivale al segundo piso chileno), tengo mi "despacho", que no es más que un cubículo de investigador, con cajones, luces y número.
El edificio tiene 8 pisos más un subterráneo, mientras que el antiguo tiene tres, aprovechando los desniveles del terreno.
En la foto se ven los dos edificios, el de la derecha es el edificio antiguo, que es además donde yo tengo clases por estos días.
Acá además está el departamento de Empresa Informativa, que es al que me integré y al que me presentan mañana en una reunión que hacen los viernes.
También, todos los días, a las 11 de la mañana se toman un café conversado, al que podemos ir todos. Sin embargo, yo tengo clases todos los días a esa hora, por lo que el café me lo tomo, pero en clases y sin mucha conversación.
Acá además están los despachos de los profesores y acá también conocí a un candidato presidencial ecuatoriano (cuyo nombre ya olvidé) que pasó ayer a dar una charla. Mi gran aporte en la conversación, eso sí, fue decirle donde quedaba el baño. Pobre, estaba que se hacía....
Justo al frente, está el otro edificio de mi doctorado, el de la Facultad de Comunicaciones. Es un edificio relativamente nuevo, blanco, muy lindo, con muchos detalles, interiores y exteriores.
Desde las ventanas internas se ven las perspectivas como enmarcada, y todas las salas tienen luz natural, porque están separadas una de la otra, no son pareadas.
El domingo me cambio de casa. Ya no viviré en la Pensión de Olga, sino que en mi propio departamento. Es bastante caro, pero es "económico" dentro de lo que se ofrece en Pamplona. "Dicen que es calidad de vida, yo digo que son todos unos ladrones" me dijo un español, para explicar por qué diablos todo es tan, pero tan caro.
En fin, el piso queda a 20 minutos de mi escritorio, en la zona de Azpilagaña, un barrio viejo, de clase media. El departamento igual es grande, y me permite alojar a quien quiera venir.
Lo mejor que tiene eso sí, son sus dos terrazas, una hacia el norte y otra al este.
Así se ve desde ahí.
Ahora, ¿cómo es Pamplona? Eso queda para después.
:)